La desconfianza política no es para alarmarse

Hay desconfianza en las instituciones en Chile, sin embargo, la experiencia comparada muestra que ésta puede coexistir con un razonable desempeño institucional, ya que hay países con mejor desempeño y mayor desconfianza que Chile.

Uno de los temas más recurrentemente discutidos en Chile durante los últimos años ha sido la escasa confianza que los chilenos depositan en las instituciones políticas. El Gráfico 1 ilustra el acentuado declive de la confianza en las instituciones, la cual no sólo afecta a la política, sino también a las empresas, los distintos tipos de medios de comunicación, las iglesias y más recientemente a Carabineros y las Fuerzas Armadas. Como se observa en la figura, la desconfianza institucional va más allá de los organismos estatales.

Gráfico 1: Confianza en las instituciones, 2003-2017


Nota: Porcentaje de chilenos que expresan “Mucha confianza” o “Bastante confianza” en cada una de las instituciones y organizaciones listadas. Se ha omitido intencionalmente el uso de tildes y eñes. Fuente: CEP, Encuestas Nacionales.

Para algunos analistas, los altos niveles de desconfianza en las instituciones que observamos en Chile son síntomas de una crisis institucional. ¿Son tan altos esos niveles? Una manera de responder esa pregunta es por la vía de la comparación. Durante el 2014, el International Social Survey Programme ―programa anual de colaboración internacional de encuestas sobre temas relevantes para la investigación en ciencias sociales, que desarrolla encuestas desde 1988 y en Chile es aplicada por el CEP desde 1998― indagó sobre varios aspectos relevantes de la democracia entre sus 45 países miembros. Uno de los aspectos analizados fue la confianza política. El Gráfico 2 presenta el porcentaje de individuos, en cada uno de los países ahí listados, que dice estar de acuerdo con la afirmación “La mayor parte del tiempo podemos confiar que la gente que está en el gobierno hace lo correcto”, una variable que captura, en parte, confianza política. Los datos muestran que apenas un 18 por ciento de los chilenos está de acuerdo con dicha aseveración, muy por debajo del 58 por ciento que sostiene lo mismo en Suiza y del 40 por ciento en Noruega, pero al mismo nivel, mayor en términos estadísticos, que Taiwán, Estados Unidos, Bélgica y Corea del Sur, cerca del 24 por ciento en Alemania y por encima del 17 por ciento en España, 15 por ciento en Francia y el 9 por ciento de Japón.

Gráfico 2: Confianza en la gente que está en el gobierno, 2014


Nota: Porcentaje de encuestados que afirma estar “Muy de acuerdo” o “De acuerdo” ante la afirmación “La mayor parte del tiempo podemos confiar que la gente que está en el gobierno hace lo correcto”. Se ha omitido intencionalmente el uso de tildes y eñes. Fuente: Elaboración propia basado en ISSP 2014.

Es posible que, en parte, estas diferencias puedan explicarse por los distintos regímenes políticos de cada país. Dejando eso de lado, la confianza en las autoridades públicas de Chile alcanza niveles bajos, pero superiores a los observados en Francia y España y cercano a las cifras de Estados Unidos y Alemania, todos países con un nivel de desarrollo superior al chileno y lejanos de la posibilidad de una crisis institucional. En efecto, de acuerdo a un indicador elaborado por el Polity IV Project –que busca medir el buen funcionamiento de una democracia–, Chile, Alemania, España y Estados Unidos obtuvieron un 10, el máximo posible, y Francia obtuvo un 9 el año 2014 (ver Gráfico 3).

Gráfico 3: Desempeño de una democracia, 2014


Nota: Se ha omitido intencionalmente el uso de tildes y eñes. Fuente: Elaboración propia basado en Polity IV Project, Political Regime Characteristics and Transitions, 1800-2015.

En suma, a pesar de la creciente desconfianza en las instituciones, Chile presenta niveles de confianza superiores a los observados en países con un nivel de desarrollo superior al nuestro, y obtiene una alta calificación en desempeño institucional. Esto no sugiere la existencia de una crisis institucional en ciernes, por eso, el llamado es a no alarmarse. A pesar de eso, la desconfianza institucional no es positiva y es necesario tomar medidas orientadas a revertirla, tema que abordamos, junto a Isabel Aninat y Bernardo Mackenna en el Informe de la Encuesta CEP 2016.