Por qué defender la libertad de expresión

Muchos creíamos que la libertad de expresión era ya una batalla ganada. Pero en los últimos años hemos visto cómo ella ha sido cuestionada, y no en reductos dictatoriales como Cuba o Corea del Norte, sino en el propio Estados Unidos. Un artículo recomendado sobre un debate que, tarde o temprano, llegará a Chile.

La mayor parte del debate sobre la libertad de expresión se ha dado, paradójicamente, en las universidades, ese espacio que, en teoría, debiera ser un templo de la reflexión racional, abierta a todas las posturas (para un ejemplo, ver aquí). De hecho, son justamente los más jóvenes quienes cuestionan la libertad de expresión en mayor medida: según Pew Research Center, 40% de los millennials estadounidenses cree que el gobierno debiera ser capaz de suprimir discursos considerados ofensivos para las minorías, mientras que esta cifra es sólo 12% entre los nacidos antes de 1946.

Hace algunas semanas en Charlotsville, Virginia, un grupo de supremacistas blancos protestaba, con antorchas, cantos neo-nazis y esvásticas, por la remoción del monumento a Robert E. Lee, general confederado que peleó por el lado del Sur (esclavista) en la guerra civil americana. Al enfrentarse a un grupo de contramanifestantes, uno de los supremacistas los atacó deliberadamente con su auto, hiriendo a 19 personas y matando a una joven mujer. Pese a que en un momento vaciló, el presidente Trump, en un error más, terminó por condenar la violencia proveniente de “ambos lados”, en lo que ha sido interpretado por moros y cristianos como un apoyo a los supremacistas blancos.

Estos dramáticos hechos han puesto otra vez a la libertad de expresión en el banquillo de los acusados: ¿es legítimo manifestar una opinión que es ofensiva, injusta, inmoral? Como todo dilema interesante, la defensa u oposición a la libertad de expresión implica valores contrapuestos.

Tarde o temprano este debate llegará a Chile, tanto porque solemos importar discusiones, como porque tenemos nuestros propios millennials y porque ya ha habido algunos indicios (por ejemplo, el caso del llamado “Bus de la Libertad”). Así que es importante estar preparados para la discusión que se viene.

Este artículo, a publicarse en el próximo número del New York Review of Books, hace una buena explicación de los argumentos a favor y en contra de la libertad de expresión, y al mismo tiempo que condena el uso de la violencia, defiende la libertad de expresar todo punto de vista.

Otro artículo interesante sobre este tema es esta editorial de The Economist.