Imágenes Paganas

Imagen cortesía de Flickr

El 5 de octubre es una fecha importante. Nos trae de vuelta el plebiscito de 1988 y su elegante NO. Pero también existe otro hito que celebrar: este día, en 1957, hace 60 años, se hizo la primera transmisión de televisión en Chile. La hicimos más tarde que en el resto del mundo occidental y más tarde también que en el resto del continente. En alguna medida, aún no nos reponemos de ese atraso.

El 5 de octubre es una fecha importante. Nos trae de vuelta el plebiscito de 1988 y su elegante NO. Y por otra razón menos conocida: este día en 1957, hace 60 años, se hizo la primera transmisión de televisión en Chile.

Hay una conexión entre ambas fechas: la televisión fue muy importante en el plebiscito y su resultado. Un buen análisis de esto fue hecho en el CEP pocos días después y está publicado aquí . Hay acuerdo en la incidencia de la franja televisiva del NO. Y cualquiera puede entenderlo hoy si la compara con la del SÍ en youtube.

Pero volvamos a 1957. La Universidad Católica de Valparaíso inauguraba unos laboratorios. Para marcar la ocasión, un grupo de profesores y estudiantes de electrónica transmitió la ceremonia hasta un aparato ubicado en la Plaza Victoria, a más de un kilómetro de distancia, donde los transeúntes se agolparon asombrados frente a las imágenes.

En realidad, no era la primera vez que había televisión en Chile. Cuando visitó al Presidente Ibáñez en 1953, José Domingo Perón trajo en su comitiva cámaras y monitores para cubrir la visita oficial. En Argentina, como en la mayoría de los países de la región, hubo televisión bastante antes que en Chile. La de 1957 en Valparaíso fue la primera transmisión chilena.

¿Por qué una universidad fue el primer radiodifusor televisivo en Chile? De hecho, tres universidades —la Chile y la Católica, además de UCV— fueron las únicas estaciones de televisión por varios años, hasta que apareció TVN en 1969. Este hecho, bastante peculiar en el mundo, tiene que ver con la idea de “desarrollo hacia adentro” o de “sustitución de importaciones” que se fraguó en Chile a partir de la década de 1930.

Bajo esa idea importar era muy difícil, pero las universidades estaban exceptuadas: pudieron importar la tecnología que necesitaban. Además, algunos de sus profesores estudiaron fuera, especialmente en Estados Unidos donde la televisión estaba bien desarrollada, y trajeron de vuelta la idea y el entusiasmo. De hecho, el profesor de la UCV Carlos Meléndez fue a Estados Unidos por un posgrado y encabezó después la transmisión a la Plaza Victoria que hoy recordamos.

Además, la regulación de telecomunicaciones de la época daba una enorme discrecionalidad al Presidente de la República para entregar o no concesiones de telecomunicaciones, entre ellas las de televisión. Alessandri, Frei, Allende ni Pinochet, por diversas razones, quisieron concederlas a los particulares que las pidieron. Sólo toleraron las estaciones universitarias y, a partir de Frei, se refocilaron manipulando TVN.

Esa combinación de factores significó un negativo retraso en el desarrollo y masificación de la televisión en nuestro país. Cuenta el mito –verdadero en este caso– que el Mundial de Fútbol de 1962 ayudó a empezar lentamente esa masificación. Algunos años después, en 1978, el fútbol otra vez dio un puntapié: con el Mundial de Argentina llegó la transmisión en colores a Chile.

Sólo después de la dictadura la oferta televisiva aumentó con la entrada de operadores privados. Luego vino la masificación del cable y de la televisión satelital. Hoy internet y el streaming. Estas innovaciones han significado una reducción constante de la televisión clásica, la “abierta” o, como la define la ley, radiodifusión televisiva. Hoy es muy poca la gente que ve televisión capturándola desde el “aire”.

Además, parece cada vez menos la gente que se somete a transmisiones audiovisuales a una hora fija previamente programada. Internet ha permitido un consumo on demand.

Esta nueva realidad plantea un enorme desafío a los radiodifusores televisivos. Un estudio hecho en Estados Unidos, por ejemplo, revela que los norteamericanos entre 18 y 24 años que ven televisión se han reducido a la mitad en la última década: https://www.economist.com/news/business/21727094-tech-firms-are-splashing-out-new-series-facebook-twitter-and-apple-get-television

Y todo esto cuando en Chile nos demoramos más de ocho años en definir el estándar para la televisión digital y cinco en aprobar la correspondiente ley. Eso pasó en 2014 y todavía no tenemos televisión digital abierta disponible masivamente. Quizás no la tengamos nunca, porque cada vez lo audiovisual se consume menos como TV.

Pero no nos adelantemos tanto. Hoy es 5 de octubre. Hace 29 años la televisión ayudó a que el que corría solo saliera segundo. Y hace 60 una caja maravilló a los porteños.

 

Si le interesa saber más sobre la regulación de la televisión en Chile, puede ver:

-Sierra, Lucas. 2006. “Hacia la televisión digital en Chile. Historia y transición”.

-Sierra, Lucas. 2009. “Reforma legislativa de la televisión ante el futuro digital: Un paso adelante, uno atrás”.