¿Quiénes son los indecisos?

La encuesta CEP, cuya recolección de datos se efectuó entre el 22 de Septiembre y el 16 de Octubre de 2017, reveló la existencia de un 29,4 por ciento de personas indecisas en la primera vuelta de la elección presidencial. Entre los votantes probables, un 15,6 por ciento está indeciso. En esta entrada, analizamos las características sociodemográficas y posición política de los indecisos de esta encuesta.

Uno de los aspectos más comentados de la última entrega de resultados de la encuesta CEP fueron los indecisos. La pregunta de voto en urna (o sea, la que le pide al encuestado que marque su preferencia en una papeleta con los nombres de los candidatos que compiten en la primera vuelta presidencial y que luego la introduzca en una urna, sin mostrarlo al encuestador) arroja un 29,4 por ciento de personas que dejan en blanco la papeleta, anulan su voto o bien que declaran que no votarán en la elección de noviembre 2017. En este texto, calificamos como “indecisos” al grupo de personas que responde de esa forma al voto de urna. Con el modelo de “votante probable” (cuyos detalles se encuentran disponibles en este documento), los indecisos llegan a 15,6 por ciento.

En esta entrada, analizamos quiénes son los indecisos de la encuesta CEP, primero, observando sus características sociodemográficas, utilizando la muestra total y no sólo los “votantes probables”. Tal como en una entrada anterior, estimamos un modelo logístico binario para cada candidato con la edad del encuestado, el nivel educativo más alto alcanzado y la proporción de bienes y servicios que posee (que llamamos “riqueza”) y la variable al cuadrado (de modo de capturar eventuales efectos no-lineales) como predictores. A partir de estos modelos calculamos las probabilidades predichas de acuerdo a los valores observados para cada valor de la variable de interés. Las líneas sólidas muestran la estimación puntual, mientras que las punteadas representan los límites de los intervalos de 95% confianza a partir del método Delta.

Los resultados obtenidos nos ayudan a entender mejor la composición de los indecisos. Respecto a la edad, vemos que la proporción de personas que cae en esta categoría es prácticamente igual para todo el rango de edades.

Respecto a la educación, vemos una pequeña diferencia: hay menos indecisos entre aquellas personas que han alcanzado algún nivel de educación superior que entre aquellos que tienen sólo educación básica o media.

Cuando miramos la tenencia de bienes del hogar de los encuestados, podemos observar que a medida que ésta aumenta, la probabilidad de no expresar una preferencia electoral cae. Por lo tanto, hay menos indecisos entre quienes tienen más acceso a bienes y servicios, lo que es congruente con lo observado en educación.

Por último, estudiamos la posición política de los indecisos, esta vez, para toda la muestra y para el grupo identificado como “votantes probables”. La posición política se obtiene de las respuestas a la pregunta que pide a los encuestados ubicarse en una escala de 1 a 10, donde 1 representa a la izquierda y 10 a la derecha. Reagrupamos  la escala de modo que las personas que responden entre 1 y 4 se identifican más con la “izquierda”, las que dicen 5 o 6 se califican como “centro”, mientras que las que responden algún número entre 7 y 10 se clasifican como “derecha”. Aquellas que no saben o no responden la pregunta se categorizan como “ninguna”.

En el total de la muestra, buena parte de los encuestados declara no tener posición política. Entre aquellos que sí la tienen, la mayoría es de centro y los identificados con la derecha son más que los clasificados como de izquierda. Entre los indecisos de toda la muestra, los que no declaran ideología crecen en términos relativos, al igual que los que se ubican en el centro. La razón es simple: los individuos de izquierda o derecha probablemente tienen claro cuál es su preferencia electoral.

Entre los votantes probables, hay un 30 por ciento que es derecha y el mismo porcentaje que es de centro, mientras que alrededor de un 20 por ciento declara ser de izquierda y la misma cantidad no se identifica con el eje izquierda-derecha. Entre los indecisos de este grupo (el 15,6 por ciento mencionado más arriba), poco menos de la mitad son de centro y cerca del 30 por ciento no declara posición ideológica. Tal como en el caso anterior, es probable que las personas ubicadas en los extremos ideológicos ya hayan decidido su preferencia, por lo tanto, tiene sentido esperar que los indecisos se ubiquen principalmente en el centro o no tengan posición política definida.

Por último, cabe destacar que los indecisos corresponden a una fracción de votantes importante, que podría influir decisivamente sobre la eventual existencia de una segunda vuelta y sobre los candidatos que llegarán a esa instancia.