Viajando en el tiempo con Piketty

Un economista que irrumpió en la escena hace pocos años con un trabajo impresionante fue Thomas Piketty y su libro “El Capital en el Siglo XXI”. Este texto ha sido utilizado por sectores políticos para reivindicar sus luchas contra el capitalismo. Sin embargo, ¿estamos seguros que sus resultados son ajustados a la realidad? Este artículo analiza el estudio de Richard Sutch sobre el trabajo de Piketty y encuentra varias sorpresas.

El año 2014 la discusión sobre historia económica fue acaparada por Thomas Piketty y su libro “El Capital en el Siglo XXI”. Incluso si su aporte se limitara solo al tamaño de la evidencia que acumula y entrega (es decir, si se llegaran a descartar completamente las teorías de Piketty), el volumen ya ha sido considerado un trabajo “digno del premio Nobel” en palabras de Lawrence Summers.

Desde entonces, el trabajo de Piketty ha sido estudiado con cuidado por muchos economistas y cientistas sociales. En su trabajo, el economista francés estima series que abarcan dos siglos para el diez por ciento y el uno por ciento de las distribuciones de ingresos y riqueza para cinco países. Esto, por sí solo, es un trabajo colosal.

Además de esto, Piketty puso a disposición de la comunidad no solo sus datos sino también sus notas respecto a como se construyen las series, los datos originalmente considerados y las metodologías empleadas para hacerlos comparables. No es común que un investigador sea tan transparente al respecto (casi siempre, quiero creer, por falta de tiempo, no porque tenga algo que ocultar).

Recientemente, Richard Sutch publicó un artículo en que emprende una tarea menos vistosa pero no por ello menos compleja (habiendo estado en una posición similar a la de Sutch, puedo confesar que podría agregar varios otros adjetivos menos decorosos al muy neutral “compleja”): la de replicar los resultados de Piketty para la distribución del uno por ciento en Estados Unidos.

Siguiendo con cuidado las metodologías presentadas por Piketty en sus múltiples anexos en línea, sin embargo, no alcanza para reconstruir sus series completamente. Poco a poco, en una narración impresionantemente amena para un trabajo tan tedioso, Sutch va presentando aquellas decisiones del proceso que los documentos del economista francés no revelan. Esto incluye algunas interpolaciones un tanto aventuradas, correcciones de los datos que  no se explican de forma alguna, criterios de ajuste en los niveles de los datos que cambian sin explicación, etc.  Todos estos son cambios menores que, probablemente, el autor solo olvidó documentar y justificar.

Con todo, algunos de los problemas que encuentra Sutch son más importantes, en particular, Piketty presenta promedios cada 10 años para la concentración de la riqueza en el uno por ciento durante el siglo XX. El problema de esta práctica es que suaviza artificialmente las décadas de 1920 y 1930 que vieron un aumento importante de la concentración de la riqueza y una caída abrupta después. Esto da la sensación que solo la dinámica de largo plazo que describe Piketty es relevante para la concentración y no otros aspectos de política pública como el control de los mercados financieros, las reformas tributarias o eventos exógenos como los movimientos bursátiles.

En cuanto a los datos para el diez por ciento, Sutch, encuentra que Piketty realiza ajustes que no son compatibles con los que emplea para el uno por ciento aún cuando la mayor parte de la serie del décimo decil se construye sumando una “constante” a la serie para el centésimo percentil (“constante” entre comillas ya que su valor cambia entre algunos puntos de forma no explicada).  Sutch encuentra que, si Piketty hubiera aplicado a los datos del diez por ciento los mismos criterios que aplicó a los del uno por ciento habría tenido que aceptar que la desigualdad en la distribución de la riqueza en Estados Unidos cayó entre 1870 y 1910. Algo que contradice la declaración en el libro que sería “un dato bien sabido” que la desigualdad aumentó en dicho periodo.

Del mismo modo, Sutch encuentra que el tratamiento de los datos previos a 1870 parece aún más difícil de defender lo que es desafortunado dada la atención y dedicación que Piketty pone en su texto a la discusión de ese periodo histórico.

La conclusión de Sutch (que uno puede o no compartir, pero que debe ser considerada con cuidado en atención a que, probablemente, sea quién mejor conoce los datos después del propio Piketty) es que el economista francés eligió técnicas para suavizar su serie que enfatizan las tendencias de largo plazo consistentes con su narración teórica pero eliminan parte importante de las fluctuaciones de corto y mediano plazo que son más difíciles de entender y podrían contradecir sus predicciones y que, por ello, no es evidente que los datos de Estados Unidos (los únicos que Sutch verificó cuidadosamente) apoyen, necesariamente,  a las teorías del autor de “El Capital en el Siglo XXI”.

Referencia

Sutch, Richard (2017), “The One Percent across Two Centuries: A Replication of Thomas Piketty’s Data on the Concentration of Wealth in the United States”, Social Science History 41, 587-613.