Productividad y revolución digital: ¿y qué pasa en el Estado?

La gestión de la información en el Estado cobra cada vez mayor relevancia. Frente a la revolución digital y a la penetración de tecnologías disruptivas en el sector privado, la administración pública chilena se está quedando atrás. Ponerse al día es cada vez más urgente. No solo por temas de eficiencia, efectividad y transparencia, sino que, ante todo, para elaborar mejores políticas públicas para los ciudadanos.

Sabemos que en el siglo actual la riqueza está dada en parte por el uso de los datos. El Estado es uno de los principales productores de datos. Lo hace a través de las encuestas que lleva a cabo, de los registros administrativos que cada Ministerio o servicio maneja y de la gran cantidad de información que está constantemente recogiendo por distintos mecanismos. Y, a pesar de ello, el propio Estado le da poco uso a dicha información.

Sumémosle además que la administración pública gasta alrededor de 600 millones de dólares anuales en tecnologías de información y comunicación. Independiente de si el monto es mucho o poco, dichos esfuerzos no están debidamente coordinados y carecen de estándares mínimos comunes. No existe una política transversal, coherente y permanente de gestión de datos, lo que, a su vez, repercute en dificultades en la adquisición de tecnologías.

Todo esto es especialmente problemático en el contexto del diseño e implementación de las políticas públicas, como se expone en la siguiente presentación (cuya versión PDF está disponible aquí):

Esta presentación tuvo como fuente de inspiración el Informe Un Estado para la Ciudadanía de la Comisión de Modernización del Estado del CEP, documento que muestra múltiples casos que ilustran los problemas de la gestión de la información en el Estado en la actualidad. Implementar mejoras en estos aspectos puede traer grandes beneficios en determinar los beneficiarios, usuarios, impactos y problemas de los programas públicos. En breve, puede contribuir a generar mejores políticas públicas para los ciudadanos.

Nota: Agradecimientos especiales a ICARE. También puede mirar el registro audiovisual en el sitio de ICARE.