Sesgo socioeconómico en las preferencias por colegio y segregación escolar ¿Qué nos dicen los datos del Sistema de Admisión Escolar?

¿Eligen los padres colegios distintos para sus hijos de acuerdo a sus características socioeconómicas? ¿Cómo podría esto afectar a la segregación escolar? Un documento recientemente publicado por investigadores del CEP intenta responder estas preguntas.

En el Punto de Referencia No 503, junto a un grupo de investigadores nos preguntamos ¿Existe sesgo socioeconómico en las preferencias de colegios? es decir, cuando los padres pueden elegir libremente (al menos en teoría) a qué colegios le gustaría que sus hijos asistieran. ¿Eligen distinto de acuerdo a su nivel socioeconómico?

Podemos tratar de deducir una respuesta para esta pregunta gracias al hecho que el Ministerio de Educación hace públicos los datos de postulaciones al Sistema de Admisión Escolar (SAE) incluyendo una variable que indica si el postulante pertenece o no al grupo de estudiantes prioritarios (grosso modo, el 40% de más bajos ingresos) y a que el diseño de este sistema es tal que incentiva a los padres a postular a los colegios en el orden que los prefieren.

Analizando esta fuente de datos para el año 2017 encontramos que los padres de alumnos prioritarios, en promedio, postulan significativamente más a establecimientos municipales y a menos colegios con copago que los alumnos no prioritario (a pesar que para los prioritarios la mayor parte de los colegios con copago resultan gratuitos). Además, postulan a colegios con peor puntaje SIMCE promedio y más alto nivel de vulnerabilidad de la escuela. Es decir, la respuesta a la pregunta parece ser que sí: los padres de niños prioritarios eligen para estos colegios distintos a los que eligen los otros padres.

Sobre qué podría explicar estos patrones de preferencias, una segunda parte del trabajo (por publicarse próximamente) explora distintas hipótesis respecto como el posible efecto de la segregación y distribución geográfica de los colegios y las familias, asimetrías de información, barreras económicas o, sencillamente, preferencias que son distintas entre grupos

Respecto a la segregación en líneas socioeconómicas del sistema escolar, uno de los argumentos que impulsó a la adopción del SAE fue que este contribuiría a disminuir la segregación pues desaparecerían las barreras creadas por la oferta (copago y selección) ya que los colegios no podrían discriminar a los alumnos o rechazar a los más vulnerables.

Sin embargo, si los padres de estudiantes vulnerables tienen preferencias distintas a los de los no vulnerables, como parecen indicar nuestros resultados, esto podría inducir autosegregación de los alumnos prioritarios lo que los llevaría a concentrarse en algunos colegios. Si este efecto es suficientemente grande, poco podría hacer la eliminación de barreras de oferta por reducir la segregación del sistema.

Aún no es posible entregar una respuesta definitiva respecto a si la segregación disminuirá producto del SAE o no, pero podemos analizar la evidencia parcial provista por los datos y otras fuentes.

Para hacer eso, construimos un indicador de vulnerabilidad a nivel de colegio calculando la fracción de la matrícula total de cada colegio (en 2016) que representaban los alumnos prioritarios. A continuación, hacemos algo similar pero considerando solo a los alumnos de pre kínder de 2017 que fueron admitidos en su totalidad mediante SAE. De esta forma, la comparación entre ambas distribuciones nos permite informar si la generación admitida por SAE exhibe mayor o menor concentración de alumnos vulnerables que el total de los colegios.

El resultado de este análisis se presenta en la figura. Como se aprecia, respecto a la distribución del total de los colegios considerados (para evitar distorsiones debida a colegios muy pequeños tomamos solo los establecimientos con al menos 100 estudiantes totales y, al menos, 15 vacantes para pre kínder) en los pre-kínder hay menos colegios con muy pocos alumnos prioritarios y menos colegios con muchos alumnos prioritarios respecto a la distribución de todos los alumnos. Esto es una indicación parcial que el SAE, efectivamente, estaría actuando en la dirección prevista, contribuyendo a disminuir la segregación y mejorando la inclusión socioeconómica en los establecimientos educacionales.

Distribución de alumnos prioritarios, matrícula total 2016 y alumnos admitidos en Pre Kínder en 2107.

¿Qué tan exitoso será el nuevo sistema de admisión en reducir la segregación socioeconómica que observamos en los colegios? Dependerá, en primer término, de si el sesgo socioeconómico que documentamos corresponde a un problema exógeno a los padres (como podría ser falta de información respecto a los colegios disponibles y al funcionamiento del sistema) o a preferencias de éstos (contra las cuales poco puede hacer la política pública) y, en segundo término, del peso relativo de este sesgo y de las barreras de ofertas creadas por los establecimientos. Necesitamos más investigación antes de tener una respuesta definitiva.