Economía

¿Deliberación a ciegas?

Sería ideal que los supuestos y metodologías consideradas en los informes que acompañan los proyectos de ley que se envían al Congreso sean completamente transparentados, de manera tal de posibilitar que sus cálculos puedan ser replicadas por terceros. Lo anterior fomentaría la evaluación externa y probablemente mejoraría la calidad de las estimaciones presentadas, pero también ayudaría a tener una deliberación mucho más constructiva, una con toda la información relevante sobre la mesa.

Los impuestos en Chile

¿Son altos los impuestos en Chile en comparación con los países de la OCDE? ¿Hay diferencias en la tasa de impuesto a la renta y a las empresas? Este trabajo compara las realidades de los países de la OCDE con la nacional para ver cómo podemos seguir avanzando.

Viajando en el tiempo con Piketty

Un economista que irrumpió en la escena hace pocos años con un trabajo impresionante fue Thomas Piketty y su libro “El Capital en el Siglo XXI”. Este texto ha sido utilizado por sectores políticos para reivindicar sus luchas contra el capitalismo. Sin embargo, ¿estamos seguros que sus resultados son ajustados a la realidad? Este artículo analiza el estudio de Richard Sutch sobre el trabajo de Piketty y encuentra varias sorpresas.

Gráfico de la semana: Pobreza y Edad

En el debate de políticas sociales a menudo se olvida que la tasa de pobreza (medida por ingresos) está negativamente correlacionada con la edad de las personas. Más allá de las fluctuaciones que se muestran para distintas edades (propias de estudios muestrales) la tendencia es clara. Hay poca conciencia de esta realidad. Al menos así lo deja entrever el diseño de la política social.

Una metaética: en búsqueda de la ética menos pecadora

¿Qué es lo que convierte en ciertas las creencias de cada uno? ¿Por qué el Catolicismo debiera ser más cierto que el Islam o que el Budismo o que los dioses griegos, y viceversa? ¿Por qué el Liberalismo o el Igualitarismo o el Utilitarismo u otros enfoques de filosofía moral debieran ser los correctos para guiar las políticas públicas de una nación? Ciertamente uno es libre de creer en lo que quiera, y si uno quiere creer en el politeísmo o rezar en dirección a la Meca o ir a la iglesia todos los domingos es cosa de cada uno, porque las consecuencias de esos actos tienen repercusiones sólo en nosotros mismo. Sin embargo, cuando uno se enfrenta a tomar decisiones con respecto a lo público, lo cual nos pertenece a todos, las creencias que guiarán estas decisiones ejercerán consecuencias en todo el resto de la sociedad. Cada ideología se sustenta en supuestos no comprobables, y es nuestra creencia en éstos lo que nos termina convirtiendo en sus feligreses. Así, nuestra fidelidad a los distintos enfoques de filosofía moral no termina siendo muy distinta a la religión que escogemos: nos basamos en la fe de sus supuestos fundamentales. Esto es lo que llamo el pecado original de las creencias, y cometerlo será lo que definirá si terminaremos viviendo en un infierno o en un paraíso.

Más desarrollo financiero, menos desigualdad

Hace unos días, Ross Levine, profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad de California (Berkeley), presentó en Chile su libro Financing Prosperity (en imprenta). El mensaje principal, que resume sus investigaciones académicas, es que “un sistema bancario que funcione bien es necesario para la prosperidad económica […porque] promueve el crecimiento y expande las oportunidades”.